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2014-03-13 esclavo

Algunos lectores recordarán la película Stico, dondo el gran Fernando Fernán Goméz, interpreta a don Leopoldo Contreras, un catedrático emérito de Derecho Romano, que tiene graves problemas económicos y decide ofrecerse como esclavo a un antiguo alumno a cambio de casa y comida.

 

Ahora parece que se repite la historia, pero esta vez no es ficción. Según informa numerosos medios de comunicación, un hombre que ha estado tres años y medio en paro se ha ofrecido como “esclavo” de su ex mujer al no poder hacer frente a la pensión de 1.600 euros mensuales que, por resolución judicial, tiene que abonar  a su exmujer.

 

Don Alejandro Emilio Sánchez Vázquez, que así se llama nuestro nuevo esclavo, como tantos otros hombres separados refiere haber vivido un calvario desde que en el año 2008 el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Coria del Río (Sevilla) dictó sentencia de divorcio en la que estableció que el afectado tendría que pagara una alta pensión de alimentos a favor de sus hijos y la hipoteca de la vivienda familiar.

 

Nuestro esclavo ha referido a los medios informativos  que en su época se dedicaba a la venta de pisos fijándose la pensión en época de vacas flacas, pero claro ahora no se vende un piso ni regalándolo.

 

Como tantos otros, refiere que actualmente esta viviendo con su madre, y que recibe ayuda económica de su actual pareja.

 

No obstante tras presentar demanda de modificación de medidas “sin embargo, el juzgador establece que tengo capacidad económica para soportar mensualmente el pago” de la pensión establecida y “se vierten sospechas y antiguos indicios de prosperidad económica en tiempos de la ‘burbuja inmobiliaria’, cuando entendemos que habrá de estarse a la verdadera situación actual”.

 

Lógicamente, como podrán comprender nuestros lectores, el afectado ha pedido igualmente un régimen de custodia compartida, pues claro lo natural en caso como este, es que el hombre no puede disfrutar de la compañía de sus hijos, y lo natural es que los niños no tengan reconocido el derecho de estar con su padre.