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La Fiscalía no recurrirá la sentencia del Juzgado de lo Penal número 1 de Elche que absuelve al exalcalde socialista y diputado provincial Alejandro Soler de los delitos de malos tratos y de amenazas por los que le denunció su exmujer, Manuela Gonzálvez. Según fuentes del proceso, a pesar de haber solicitado 38 meses de prisión en sus conclusiones definitivas tras el juicio, celebrado el día 26 de febrero, el Ministerio Público entiende tras estudiar la sentencia que no procede apelar ahora a la Audiencia Provincial, habida cuenta de que una vez celebrada la vista oral, el magistrado ha considerado que el testimonio de la denunciante no es suficiente prueba de cargo ni merece total «credibilidad» y, por lo tanto, no recurrirá a una segunda instancia.

Sin embargo, la esmujer de Soler si recurrirá la Sentencia.

Desde que se hizo pública la sentencia hace una semana no han cesado los apoyos a Alejandro Soler de miles de ciudadanos que también han sufrido denuncias falsas.

La Sentencia señala que los hechos denunciados por la exmujer de Alejandro Soler no quedaron acreditados en la vista oral. En este sentido, el magistrado considera que la «evidente –y mutua– antipatía» existente entre el exalcalde y la denunciante es un motivo suficiente para no considerar como prueba de cargo el testimonio de ella, especialmente habiendo dos versiones contradictorias de los hechos (ya que él negó rotundamente las acusaciones) y no existiendo pruebas adicionales.

En concreto, Manuela Gonzálvez acusaba a su exmarido de haberla amenazado en dos ocasiones, una en la Nochevieja de 2012 a 2013 diciéndole «me las vas a pagar» cuando se encontraron en un pub en Elche y otra en marzo o abril de 2013, en el transcurso de una cena en la casa de él en la que ella asegura que le dijo «hija de puta, te voy a hundir con toda la artillería que tengo y sabes que la tengo, te tendría que haber enviado dos rusos y acabar con todo esto»; y de otros dos delitos de malos tratos, uno en 2011 cuando estando casados él le habría propinado un empujón por el que se golpeó el hombro con el marco de una puerta, y el último el pasado 9 de febrero, cuando la habría empujado en el zaguán de la vivienda conyugal, en un momento en que él acudió a recoger a su hijo en virtud de la custodia compartida.

En todos los casos el juez de lo Penal número 1 de Elche considera que los hechos no han quedado probados y que el testimonio de Manuela Gonzálvez queda desacreditado por las desavenencias mutuas, especialmente por el envío de mensajes de «WhatsApp» que ella reconoció haber enviado con amenazas como que iba a «hundir» a Soler o que iba a «haber un escándalo», además del contexto de revisión del acuerdo económico en que se encuentra la expareja.

El caso de Soler es una más de los cientos de casos de denuncias falsas que se conocen en los Juzgados Españoles, aunque no en todos los casos de denuncias falsas tienen tanta trascendencia mediática como el presente.