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  • Había sido acusado de abusos sexuales continuados, apropiación indebida, coacciones, blanqueo de capitales y simulación de delitos
  • Pasó diez días en prisión.
  • No se ha encontrado ningún indicio de delito.
  • Su causa resulta archivada aunque se prosiguen las actuaciones judiciales contra un clan familiar.

2014-03-21 borja

Florencio Garcés, el cura de Borja (Zaragoza), fue acusado por la Guardia Civil de cinco delitos  (abusos sexuales continuados, apropiación indebida, coacciones, blanqueo de capitales y simulación de delitos). Cierta prensa y algunos movimientos ciudadanos ya habían juzgado y declarado culpable al inocente sacerdote. Incluso el juzgado de instrucción consideraba la existencia de riesgo de fuga.

Ante las fuertes acusaciones y por prudencia la iglesia había separado cautelarmente al cura de su parroquia, aunque don Florencio siempre contó con el apoyo de sus vecinos.

Las falsas acusaciones provocaron que el cura pasara diez días en prisión tras las falsas denuncias de abusos sexuales, denuncias retiradas por quién las presento.

Sin embargo tras las investigaciones realizadas la causa será archivada pues no existió ni el menor indicio de delito.

Ni hay indicios de abusos sexuales, ni indicios de apropiación indebida de 185.000 euros tal y como se le acusaba.

Sin embargo el archivo de las actuaciones frente el cura de Borja ha provocado la imputación de varios miembros de una misma familia que son acusados de delitos de extorsiones, blanqueo de capitales y pertenencia a banda criminal.

Algunos sectores ideológicos habían hecho bandera de este caso para atacar a los hombres como abusadores sexuales y en especial atacar a la iglesia, institución que cuenta desde hace tiempo con la enemistad de los defensores de la ideología de género.