Comparte

2014-04-03 parlamento europeo

El pasado 31 de Enero el Parlamento Europeo ha emitido un Informe en el que se contienen una serie de recomendaciones dirigidas a la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género, en el que se solicita a la misma que antes de que termine 2014 presente una propuesta de resolución en la que se establezcan medidas para promover y apoyar la acción de los Estados miembros en el ámbito de la prevención de la violencia ejercida sobre las mujeres y las niñas.

Efectivamente al Parlamento Europeo parece preocuparle únicamente la violencia ejercida a las mujeres y niñas, pero se olvida de la violencia ejercida a los niños y a los varones.

El Parlamento Europeo se pliega de esta forma a los mandatos de la ideología de género, y se olvida que su principal misión ha de ser luchar por la libertad y dignidad de todos los europeos, independientemente de su sexo, raza o religión.

Para el Parlamento Europeo el  Reglamento deberá tener como objetivo establecer medidas destinadas a promover y apoyar la acción de los Estados miembros en el ámbito de la prevención de la violencia basada en el género.

Se entiende por violencia de género (conforme a lo indicado en la Directiva 2012/29/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, por la que se establecen normas mínimas sobre los derechos, el apoyo y la protección de las víctimas de delitos, y por la que se sustituye la Decisión marco 2001/220/JAI del Consejo) la violencia dirigida contra una persona a causa de su sexo, identidad o expresión de género, o que afecte a personas de un sexo en particular de modo desproporcionado. Puede causar a las víctimas lesiones corporales o sexuales, daños emocionales o psicológicos, o perjuicios económicos y puede comprender, sin limitarse a ellas, la violencia en las relaciones personales, la violencia sexual (incluida la violación, la agresión sexual y el acoso sexual), la trata de personas, la esclavitud y diferentes formas de prácticas nocivas, como los matrimonios forzados, la mutilación genital femenina y los denominados «delitos relacionados con el honor».

 

El Parlamento Europeo dispone que los Estados miembros deben desarrollar un conjunto de medidas con objeto de prevenir y combatir la violencia de género contra las mujeres y las niñas. En especial, los Estados miembros deben:

– concebir, aplicar y evaluar anualmente estrategias y programas globales, incluyendo programas de educación pública y formación para los profesores y los profesionales del sector recreativo, con el fin de eliminar los obstáculos que impiden que las mujeres y las niñas disfruten plenamente de sus derechos y libertades, libres de la violencia, así como de llevar a cabo un cambio de comportamientos socioculturales;

– llevar a cabo investigaciones pertinentes sobre la violencia de género, incluidas las causas y los motivos de la violencia, así como recoger datos y analizarlos, continuando al mismo tiempo los esfuerzos para uniformar los criterios para el registro de los actos de violencia de género, de modo que los datos recogidos resulten comparables;

– organizar la formación de los funcionarios y los profesionales que puedan entrar en contacto con casos de violencia de género, como los cuerpos encargados del cumplimiento de la ley y el personal de asistencia social, de asistencia a los menores (víctimas o testigos de violencia), de asistencia sanitaria y de centros de servicios de urgencia, para detectar, determinar y tratar adecuadamente esos casos, prestando especial atención a las necesidades y los derechos de las víctimas;

– intercambiar conocimientos especializados, experiencia, información y buenas prácticas a través de la Red Europea de Prevención de la Delincuencia (REPD);

– organizar campañas de sensibilización (incluidas campañas especialmente dirigidas a los hombres), en consulta y, en su caso, en cooperación con las ONG, las asociaciones, los medios de comunicación y otras partes interesadas;

– crear ‐en caso de que no existan‐ y apoyar líneas telefónicas de ayuda gratuitas a escala nacional con personal especializado;

– garantizar la disponibilidad de los centros de acogida especializados (concebidos como servicio de asistencia de primer contacto y como espacio seguro y fortalecedor para mujeres) y equiparlos con los servicios y el personal necesario debidamente formado, con objeto de que ofrezcan al menos una plaza de acogida por cada 10 000 habitantes;

– garantizar el apoyo a las ONG de mujeres y a la sociedad civil que trabaja para prevenir la violencia de género contra las mujeres y las niñas;

Por su interés adjuntamos el informe para su consulta: 2014-04-03 informe parlamento europeo A7-0075-2014