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Las pulseras de control también salvan a los hombres.El supuesto agresor tenía una orden de alejamiento y la pulsera de control que portaba demostró que no se encontraba en el lugar de los hechos.

2014-03-15 juzgadoSegún informa el ideal.es una pulsera anti maltrato ha servido en esta ocasión para ‘proteger’ al supuesto maltratador de su víctima, convertida ahora en verdugo. El Juzgado de lo Penal número 3 de Granada ha condenado a una mujer a una multa de 2.880 euros como autora de un delito de acusación o denuncia falsa. Además, deberá indemnizar con 4.000 euros al denunciado en falso porque esa imputación «ha implicado una evidente repercusión en cuanto a la estima, honor, reputación e intranquilidad de S. P», según se recoge en la sentencia.

O. S., de 36 años, aseguró que había sido atacada por su expareja en la plaza Menorca de la capital cuando el supuesto maltratador se encontraba en su domicilio, cercano a Plaza Nueva.

La coartada del denunciado, que pasó cinco días privado de libertad por estos hechos, era inatacable. Cuando sucedió el ‘ataque’ portaba una pulsera anti maltrato que acreditó su posición exacta con un margen de error de «cuatro o cinco metros».

Los hechos ocurrieron el 31 de agosto de 2012 cuando O. S. formuló una denuncia en las dependencias del Cuerpo Nacional de Policía contra S. P., en la que aseguró que, ese mismo día, el hombre la había golpeado y había intentado agredirla sexualmente separándole bruscamente las piernas y causándole lesiones en diversas partes del cuerpo. Además, la había amenazado con matarla «por el juicio», para huir después al empezar la mujer a gritar.

La acusada se ratificó en su denuncia y el Juzgado de Instrucción número 2 decretó el inmediato ingreso en prisión comunicada y sin fianza de S. P. Se da la circunstancia de que ambos habían mantenido una relación en los meses anteriores y ella había interpuesto una denuncia por malos tratos físicos y psíquicos, denuncia que generó una orden de alejamiento de 500 metros, garantizada por una pulsera telemática que portaba el citado S. P.

Aquella denuncia dio lugar a unas diligencias previas y a un juicio solventado con sentencia absolutoria para el hombre, que volvió a ganar el pleito en segunda instancia.

El hombre pasó cinco días privado de libertad, el tiempo que tardó el Juzgado de Violencia Sobre la Mujer en recibir un informe del centro Cometa que acreditó la situación exacta del presunto agresor, alejado en varios kilómetros del lugar donde supuestamente fue atacada la mujer.

¿Todavía algunos se atreven a negar la existencia de denuncias falsas?. En este caso la aplicación de los protocolos y la violación de la presunción de inocencia conllevo la perdida de libertad de un inocente durante cinco días y la necesidad de pleitear durante más de dos años.