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Los peritos judiciales europeos han dado un paso en común al aprobar la creación de una Guía de Buenas Prácticas del Perito Judicial para regular la práctica pericial en el conjunto de la Unión Europea según se aprobó en una jornada convocada por el Instituto Europeo de Expertos y Peritaje celebrada recientemente en Roma.


Los peritos judiciales europeos han dado un paso en común al aprobar la creación de una Guía de Buenas Prácticas del Perito Judicial para regular la práctica pericial en el conjunto de la Unión Europea según se aprobó en una jornada convocada por el European Expertise and Expert Institute (EEEI), con el apoyo de la Dirección General de Justicia de la Comisión Europea celebrada recientemente en Roma. Esta Guía que verá la luz próximamente es el resultado final del proyecto EUROPEAN GUIDE FOR LEGAL EXPERTISE (EGLE), y se ha creado gracias al método de la Conferencia de consenso, basado en la cooperación y la experiencia de 60 colaboradores de 12 países de la Unión Europea.

Dicho encuentro contó con la presencia y colaboración de magistrados, abogados peritos y profesores universitarios de distintos países de la Unión, quienes a través de diferentes mesas redondas y talleres de trabajo expusieron las problemáticas y vías de solución de la pericia judicial.

Rafael Orellana, miembro del Consejo General de peritos y colaboradores con la Administración de Justicia, federación compuesta por las asociaciones de peritos judiciales situadas en las distintas comunidades autónomas, ha participado en estos grupos de trabajo, aportando ideas e iniciativas, en base a la prueba pericial del sistema procesal civil español. Un debate en el que quedó patente la conveniencia de aunar las disparidades en materia pericial en los distintos países europeos.

Un paso en este sentido es la creación de la Guía de Buenas Prácticas del Perito Judicial que está elaborando un jurado compuesto por nueve personalidades de 8 países europeos.

La Guía contiene recomendaciones de las mejores prácticas en los procesos de capacitación del perito, su código deontológico, hace también referencia a su estatuto, y plantea la creación de una lista europea de expertos. Algunas de estas recomendaciones que los peritos ya pueden aplicar son: la Declaración de imparcialidad al inicio de cada encargo o aceptación, la contratación de un seguro, la redacción de una pre-informe y, finalmente, los requisitos básicos que debería contener todo dictamen pericial.

La Guía servirá para mejorar la cooperación entre los sistemas judiciales europeos, ofreciendo un marco de recomendaciones que pueden ser adaptados por cada Estado miembro de la UE en base a su sistema judicial, asegurando así una práctica pericial de calidad en el ámbito judicial civil.

Por otro lado Mª Jesús Ferreiro, presidenta de la Asociación de Peritos Judiciales colaboradores con la Administración de Justicia de la Comunidad Valenciana apunta que “en una sociedad técnicamente cada día más compleja, el informe pericial se ha convertido en un recurso básico para la resolución de conflictos. Los peritos de la Asociación y en el Consejo de España son muy conscientes de la responsabilidad que supone este trabajo y velan porque el mismo discurra por la senda del respeto con la sociedad, el mundo empresarial y la Justicia en todos sus ámbitos”. Añade que la Asociación Valenciana ha sido pionera en la elaboración de un código ético en uso para sus asociados.