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Dos hechos clave en el caso de la presunta agresión sexual cambian la línea de investigación: la presentación de unos mensajes en una comisaría por parte de una testigo y la declaración de la psicóloga y tres amigas de la menor de 15 años; ambas partes no encajan.

Según informa el diario El Español el caso de los presuntos abusos sexuales de tres futbolistas de la Arandina Club de Fútbol sobre una niña de 15 años ha atravesado una semana clave, sostenida sobre dos acontecimientos relevantes: por un lado, unos supuestos audios que circulan por WhatsApp en los que la menor relataría unos acontecimientos vividos en el piso de los jugadores lejos de una presunta agresión; por otro, los relatos presentados por la psicóloga de la denunciante y por sus amigas, todos ellos coincidentes entre sí y que sí hablan de agresión sexual.

Entre estos audios y la versión de la psicóloga y amigas hay una discordancia que la juez deberá discernir.

Los audios

Una menor de Aranda de Duero presentó esta semana ante la comisaría una serie de audios que estaban circulando por grupos de WhatsApp en los que se relatan acontecimientos muy diferentes a la pretendida agresión sexual.

“Los audios son anteriores a la detención [de los tres jugadores]”, relató en Telecinco la testigo que presentó los archivos en la comisaría de Policía. De acuerdo al relato de esta joven -también menor de edad y protegida bajo el anonimato-, la chica de 15 años “explica una versión totalmente distinta a la que luego sale en los medios de comunicación, en la que no aparece ningún tipo de agresión”.

La menor de 15 años habría difundido estos mensajes en un grupo de WhatsApp del que también forman parte dos amigas suyas. Los audios finalmente circularían por los teléfonos móviles de los vecinos de Aranda de Duero.

El relato ante la juez

Tanto la psicóloga como las amigas han confirmado ante la jueza de Instrucción número 1 de Aranda de Duero que la joven les contó la misma versión de los hechos que tuvieron lugar en la vivienda de los futbolistas. El relato de la denunciante es el siguiente:

“Tras apagar las luces, los jóvenes me desnudan pese a que yo trataba de impedirlo. Comencé a sentir miedo y me bloqueé, siendo agarrada de las manos y después de la nuca e inducida a llevar a cabo determinados actos sexuales en las que participan los tres”.

Dos versiones que no encajan

Por tanto, hay una pieza que no encaja en el sistema: ¿hubo abuso o agresión? La juez tendrá que dar respuesta a esta cuestión. En una mano tiene los supuestos audios presentados en la comisaría y, en la otra, la declaración de la psicóloga y de tres amigas de la denunciante.

Mientras, VitiLucho y Calvo permanecen en prisión provisional, comunicada y sin fianza desde el pasado 13 de diciembre.