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Amazon Studios dispuesta a censurara a Woody Allen sin que exista ningún tipo de condena.


Hace tres meses Woody Allen, aprovechando la presentación de su último trabajo, hacía una advertencia sobre el tan traído y llevado asunto del supuesto acoso que sufren las mujeres en la meca del cine, sus palabras fueron premonitorias “Solo espero que no nos lleve a una caza de brujas”.

Tan solo unos meses después la caza se cierne sobre el conocido actor, director y guionista americano de origen judío.  Natalie Portman, Colin Firth, Greta Gerwig, Susan Sarandon, Reese Witherspoon, Rebecca Hall, Rachel Brosnahan o más recientemente Timothée Chalamet, todos han jurado no volver a trabajar con Allen en solidaridad con las acusaciones de Dylan Farrow, que asegura que su padre adoptivo abusó de ella cuando tenía 7 años.

Evidentemente desde este medio no sabemos si las denuncias de Dylan Farrow son falsas o no, pero lo que si podemos afirmar que Allen no ha sido condenado por ningún juzgado americano, pero la ola de puritanismo impulsada por la ideología de género, esta haciendo que decenas de reputaciones caigan por acusaciones sin contrastar.

Amazon Studios se está planteando qué hacer con la nueva película de Allen “A Rainy Day in New York” aunque parece que la idea de los estudios es no estrenar la película, es decir censurar a Woody Allen. 

Es necesario recordar que Farrow acusó a Allen por primera vez en 1992, en mitad de la separación entre el realizador y  Mia Farrow. Hubo dos investigaciones independientes, pero en ambos casos no se encontraron pruebas contra Allen. Periódicamente las acusaciones, siempre negadas por el director, vuelven a resurgir.

Allen ha  reiteró su inocencia asegurando que la familia Farrow utiliza con “cinismo” la oportunidad ofrecida por el movimiento Time’s Up, no obstante parece que en el tema del acoso lo importante no es probar la existencia del mismo, sino que lo importante es difamar y conseguir mediante la presión que determinadas celebridades sean olvidadas por el gran público. 

Lo cierto y verdad es que las acusaciones de Dylan, de las que nunca se encontraron pruebas, han sido consideradas durante mucho tiempo un “asunto de familia” donde el pasado de Mia Farrow no hace más que polarizar los bandos. Moses Farrow, otro de los hijos de Mia, asegura que las acusaciones fueron “plantadas” por su madre en la mente de una niña demasiado impresionable.

Por lo que se ve en Estados Unidos se ha iniciado una caza de brujas que promete hacer pagar a justos por pecadores.