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Nos sorprende escuchar a una feminista decir que una mujer embarazada no puede ser erótica, al igual que nos sorprende que una directora feminista, no puede planificar su rodaje para que las escenas “calientes” se produzcan antes de que el embarazo sea aparente, o después del feliz alumbramiento.


Ha saltado a la prensa el supuesto abuso cometido por la directora y actriz feminista Leticia Dolera, quien no ha dudado en prescindir de una actriz para su nuevo proyecto cinematográfico cuando se ha enterado que estaba embarazada.

Leticia Doleraactriz y directora  supuestamente comprometida con la defensa de los derechos de las mujeres y la lucha contra la violencia de género, siempre se ha posicionado  a favor de la lucha feminista, incluso con salidas fuera de todo, sin embargo parece que una cosa es predicar y otra bien distinta es dar trigo.

Leticia Dolera recientemente ha adquirido el compromiso con Movistar para llevar a cabo una mini serie de ficción que con el título de “Déjate llevar” necesitaba de tres protagonistas. Una de las elegidas era la actriz Aina Clotet (conocida principalmente por su participación en numerosas series de la cadena catalana TV3), y cuando toda parecía hecho, Dolera se descuelga prescindiendo de los servicios de Aina Clotet.

¿El motivo? Como en otros casos de discriminación el motivo podrá ser discutido, pero lo cierto es que el “despido” se produjo cuando la actriz Aina Clotet anunció a Leticia Dolera que estaba embarazada.

Evidentemente el feminismo radical no puede reconocer que las mujeres discriminan, ni que las mujeres se equivocan, por ello Leticia Dolera ha justificado que era necesario prescindir de la joven actriz embarazada pues en la nueva serie, de ocho capítulos, existían escenas eróticas que no podría realizar en su estado de embarazada.

Parece, por tanto, que sí es posible discriminar si eres una acreditada feminista, pues evidentemente el feminismo no discrimina, y siempre encuentra justificaciones.

No nos sorprende que en una serie española las escenas de cama sean frecuentes, pues parece que los guionistas y directores españoles no saben concebir el cine si no está trufado de desnudos y escenas tórridas, desnudos y escenas que solo por casualidad están protagonizadas por galanes apuestos, y actrices sensuales; lo que si nos sorprende es escuchar a una feminista (radical) que una mujer embarazada no puede ser erótica, al igual que nos sorprende que una directora feminista sensible con las cosas de mujeres, no puede planificar su rodaje para que esas escenas “calientes” se produzcan antes de que el embarazo sea aparente, o después del feliz alumbramiento.

La ideología dominante nos enseña que el mal de la humanidad vino por un hombre, y la salvación vendrá por una mujer, que el machismo es el padre de todos los males, y que el feminismo es la alegre comadre de todos los parabienes, sin embargo la realidad nos enseña que la verdadera cara del feminismo es la tiranía y la discriminación.

No sabemos si la salvación del mundo vendrá de manos de una mujer, pero si estamos seguros que la salvación del mundo no vendrá de la mano de una mujer como Leticia Dolera.

Carlos Pérez- Roldán Suanzes- Carpegna

Abogado, académico de la Academia Internacional de Ciencias, Tecnología, Educación y Humanidades y colaborador de numerosas publicaciones y revistas, exdirector de la sección cultura del periódico digital Minutodigital, e impulsor de numerosas iniciativas de la sociedad civil para fomentar la participación ciudadana real en la vida política y social, como el Centro Jurídico Tomás Moro, o la Asociación Editorial Tradicionalista.