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¿Por qué te casaste con tu esposo o esposa? Al hacerse esta pregunta a menudo puede concentrarse en las cosas buenas de su matrimonio.


Desafortunadamente, en los tiempos modernos, muchos matrimonios terminan en el divorcio o en la  separación. El número de matrimonios disueltos aumenta aún más cuando uno de los hijos padece de autismo. No importa lo cariñosos y comprensivos que los padres sean con su hijo, pues la tensión que crea en el matrimonio la existencia de un hijo autista no es infrecuente. Al tratar de mantener una actitud positiva con respecto a su situación, y trabajar para mantener su matrimonio, usted y su cónyuge pueden evitar problemas matrimoniales y, con suerte, sobrevivir a las dificultades de criar a un niño autista.
¿Por qué te casaste con tu esposo o esposa? Al hacerse esta pregunta a menudo puede concentrarse en las cosas buenas de su matrimonio. Criar a un niño con autismo es estresante, y si está estresado, tiene la tendencia de recriminar al otro cónyuge los pequeños errores que se dan en cualquier convivencia humana. En lugar de centrarse en estas malas cualidades, tómese un tiempo para disfrutar mutuamente como lo hizo al principio de la relación. Esto puede incluir pasar un tiempo en pareja alejados de sus hijos. Si descubre que su hijo es autista, es beneficioso asegurarse de que usted y su cónyuge no sean las únicas personas con las que el menor mantenga relación. Un abuelo, o un tío, un hermano mayor o una niñera son buenas personas para que su hijo madure. De esta manera, es posible que el menor comparta su tiempo no solo con los padres, sino con terceras personas.
Trabaje junto con su cónyuge para ayudar a su hijo, en lugar de pelear entre sí. Es muy probable que tenga diferentes ideas sobre qué hacer en ciertas situaciones, así que esté preparado para comprometerse y siempre busque consultas profesionales antes de tomar cualquier decisión médica para su hijo. Al trabajar juntos, recuerde que le está dando a su hijo las mejores oportunidades. Trate de reservar tiempo cada semana para pasar juntos en familia, especialmente si uno de los padres es el cuidador principal.
Por último, busca ayuda cuando la necesite. Sin embargo, si descubre que usted y su cónyuge no son felices cuando pasan tiempo solos, es hora de reevaluar la situación. Un consejero familiar o matrimonial puede ayudarlo a usted y a su cónyuge a regresar al camino correcto para una vida feliz juntos. También podría ser beneficioso conocer a otras parejas que crían niños autistas. No estás solo, y nunca es fácil. Al esforzarse por mantener unido su matrimonio, incluso cuando está estresado con la tarea de criar a un hijo autista, usted y su cónyuge pueden asegurarse de que su matrimonio no termine en un divorcio no deseado.