Comparte

En Murcia una juez desestima la custodia compartida de un perro, por entender que la mujer es la propietaria en exclusiva.


La sorprendente decisión se fundamente, entre otros motivos, en que el animal no demostró afecto alguno hacia el demandante.

El caso fue sentenciado en el juzgado de primera instancia número 4 de Murcia, desestimándose la demanda interpuesta por el varón, en la que solicitaba  un régimen de uso y disfrute alterno de la pequeña mascota.

Tras las pruebas practicadas la sentencia declara que la mascota es propiedad exclusiva de la mujer demandada y no copropiedad de ambos litigantes.

Además, concluye la sentencia, del reconocimiento practicado en el acto de la vista no consta que el animal tenga afecto alguno hacia el demandante, “habiéndose demostrado nervioso y temeroso cuando trataba de acariciarlo”.




Por tanto, no existiendo copropiedad, -y en este sentido la juzgadora recuerda nuestro ordenamiento jurídico califica a los animales domésticos, entre los que se incluyen las mascotas, como semovientes y como tales pueden ser objeto de propiedad exclusiva de una persona o también copropiedad de dos o más personas-, no procede que se fije el régimen de uso u disfrute alternativo del bien.

En cualquier caso, se trataría de solventar “si procede acordar un uso y disfrute alterno, no un régimen de custodia exclusiva o compartida, al venir referida esta terminología a los hijos menores de edad, implicados en un proceso de familia, entablado por cualquier de sus progenitores”, aclara la resolución.