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El mundo al revés. El Observatorio hace un llamamiento a las víctimas de la violencia machista para que denuncien y pidan ayuda, en lugar de hacer un llamamiento a los agresores para que se abstenga de ejercitar la violencia.


El Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género celebró el pasado 25 de junio una reunión durante la que, tras superarse la cifra de mil mujeres asesinadas, las instituciones que la integran han analizado la aplicación de las medidas del Pacto de Estado contra la violencia de género y han puesto en común los trabajos realizados para la actualización de datos estadísticos en esta materia.

Al encuentro, presidido por Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, asistieron, entre otros, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo; la ministra de Justicia, Dolores Delgado; el ministerio del Interior, Fernando Grande-Marlaska; la fiscal general del Estado, María José Segarra; la delegada del Gobierno contra la violencia de Género, Rebeca Palomo; la consejera de Justicia, Interior y Administración Pública de la Generalitat Valenciana, Gabriela Bravo, en representación de las Comunidades Autónomas con competencias en materia de Justicia; la presidenta del Consejo General de la Abogacía Española, Victoria Ortega; el presidente del Consejo General de los Procuradores de España, Juan Carlos Estevez; y la vocal del órgano de gobierno de los jueces y presidenta del Observatorio, Ángeles Carmona.

El Observatorio aprobó la siguiente declaración:

Los estudios realizados durante años permiten afirmar que cerca del 80 por ciento de las mujeres asesinadas no habían presentado denuncia contra su agresor. El silencio de la víctima es un factor de riesgo para la vida de las mujeres maltratadas, por lo que resulta de enorme importancia concienciarlas a ellas, y también a toda la sociedad, de la necesidad de denunciar.


El pánico atenaza a las mujeres maltratadas; temen posibles represalias y no denuncian. Sin embargo, la denuncia es el paso previo necesario para que las distintas administraciones puedan poner en marcha su maquinaria, especialmente en el ámbito de la protección, la investigación de los hechos y la eventual condena al responsable del maltrato. Es la única llave que abre la puerta de la esperanza para que la víctima pueda salir de la situación de maltrato.

Por esta razón, el Observatorio quiere hacer un llamamiento a toda la sociedad. El porcentaje de denuncias presentadas por familiares de la víctima o terceros en general se sitúa en cifras muy bajas, entre el 5 y el 7 por ciento. No podemos olvidar que nuestra contribución puede ser determinante para salvar vidas.

En torno al 75 por ciento de las mujeres asesinadas eran madres. La cifra pone de manifiesto que la maternidad es un factor que hace más vulnerables a las mujeres maltratadas. Y guarda relación con el elevado porcentaje de casos sin denuncia: la víctima tiene miedo y no denuncia ante el temor añadido de represalias del maltratador contra sus hijos.

La maternidad se une así a otros factores de vulnerabilidad de las mujeres víctimas de maltrato, como son la pobreza, la dependencia económica del maltratador, la dependencia por situación de discapacidad o el embarazo.



La violencia machista en España ha hecho acto de presencia en todas sus provincias. No hay una sola en la que no se hayan producido al menos dos casos de asesinato de mujeres a manos de sus parejas o ex parejas. Asimismo, se ha comprobado que los crímenes se han producido en todo tipo de poblaciones.

Los datos indican, sin embargo, que en torno al 70 por ciento de los casos se producen en pueblos o ciudades de menos de 100.000 habitantes. Esto implica la necesidad de redoblar los esfuerzos en el ámbito rural, donde las mujeres están más desprotegidas. El Observatorio quiere hacer hincapié en que deben extenderse a estas zonas todos los recursos de prevención de la violencia de género, así como los dirigidos a prestar asistencia y protección a las víctimas. La coordinación entre todos los servicios, siempre necesaria, se hace aquí aún más indispensable.

Por último, el Observatorio quiere transmitir un mensaje de esperanza a todas las mujeres maltratadas: no estáis solas. Hay miles de profesionales que, desde distintos ámbitos -policial, asistencial, sanitario, jurídico, judicial- trabajan para ayudaros, a vosotras y a vuestros hijos, a salir de la espiral de violencia. Una denuncia, una visita al centro de salud, una conversación con una persona de confianza, una llamada al 016… cualquiera de estos pequeños pasos pueden salvar vidas.

Evidentemente en el manifiesto no se habló de otros tipos de violencia, como la violencia cometida por las mujeres que asesinan a más de 100.000 al año con el aborto, ni la violencia ejercida por las mujeres frente a los menores de edad, los ancianos y los varones. Si creen que se puede abordar la violencia en la sociedad desde una perspectiva de género, quiere decir que nuestros gestores no saben más que de ideologías.